Mensaje del Sr. Koichiro Matsuura, Director
General de
la UNESCO, con motivo del
Día Internacional de
la Juventud “Los jóvenes y
el cambio climático: la hora de la acción”,
12 de agosto de 2008
En este Año Internacional del Planeta
Tierra, el Día Internacional de
la Juventud 2008, que lleva
por lema “Los jóvenes y el cambio climático:
la hora de la acción” se sitúa en el vórtice
de la actualidad. En momentos en que el
cambio climático y, en un registro más
amplio, el desarrollo sostenible se imponen
como desafíos fundamentales a las sociedades
contemporáneas, los jóvenes tienen, hoy más
que nunca, una función esencial que
desempeñar.
Este Día Internacional ofrece la oportunidad
de sensibilizar a los jóvenes a un peligro
que podría afectarles directamente dentro de
algunos años y de alentarlos a comprometerse
día a día en la búsqueda de soluciones
innovadoras y la confrontación con los
desafíos del desarrollo que se plantean al
mundo de hoy.
En este ámbito, la estrategia de
la UNESCO tiene por objeto
contribuir al desarrollo de los
conocimientos científicos y promover
prácticas y políticas fundadas en los
valores éticos. En efecto, más allá de sus
aspectos científicos, el cambio climático
posee múltiples dimensiones, tanto
medioambientales como sociales, económicas o
culturales.
La UNESCO apoya activamente
la labor de los jóvenes investigadores que
estudian la dinámica de los océanos y los
vínculos entre el cambio climático y la
biodiversidad. A modo de ejemplo, podría
señalar el plan de becas de investigación de
nuestro programa El Hombre y
la Biosfera, cuyo objetivo
es ayudar a los jóvenes científicos a
participar en las tareas de investigación y
desarrollo en esos ámbitos. Si pasamos al
nivel de los principios,
la Comisión Mundial de
Ética del Conocimiento Científico y
la Tecnología (COMEST), una
instancia de expertos independientes que me
asesora en esas materias, fomenta la
consideración de la dimensión ética y social
del cambio climático en los diversos
programas de estudios científicos, así como
su enseñanza en la universidad.
Pero en su función de dirección y
coordinación del Decenio de las Naciones
Unidas de
la Educación
para el Desarrollo Sostenible (2005-2014),
la UNESCO se consagra
también a sensibilizar a la población a la
problemática del cambio climático. Los
jóvenes, en tanto que ciudadanos del mundo,
están en el centro mismo de su actividad
pedagógica. En este sentido, la iniciativa
conjunta del programa YouthXchange de
la UNESCO y del Programa de
las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
(PNUMA) preconiza el consumo y un modo de
vida que respeten el desarrollo sostenible.
El cambio climático es un problema mundial,
pero cada uno de nosotros tiene la capacidad
de modificar una parte de ese conjunto. Si
se multiplican las iniciativas locales, e
incluso individuales, éstas terminarán por
generar efectos en el plano mundial.
Exhorto, pues, a los jóvenes a que pongan su
dinamismo, creatividad y energía al servicio
de este esfuerzo mundial e invito a los
gobiernos y a nuestros asociados de la
sociedad civil a que les ayuden a pasar a la
acción para construir un mundo que responda
a sus aspiraciones.