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DISCURSO DEL SECRETARIO GENERAL EN LA CONFERENCIA INTERNACIONAL ASEAN - NNUU
SOBRE PROMESAS DE CONTRIBUCIONES - YANGÓN, 25 DE MAYO 2008
Su Excelencia
el Primer Ministro de Myanmar,
Su Excelencia
el Ministro de Relaciones Exteriores de Singapur, en representación de la ASEAN,
Su Excelencia
el Secretario General de la ASEAN,
Distinguidas
damas y caballeros,
Permítannos
empezar presentando nuestros respetos a la valentía y resistencia del pueblo de
Myanmar, quienes atraviesan por una situación adversa y por terribles pérdidas
personales. Estamos con ellos, al igual que con las víctimas del reciente
terremoto en China.
Como sabrán,
visité Chengdu ayer. Vi con mis propios ojos la horrible tragedia que provocó la
naturaleza en estos municipios del condado de Wenchuan. Me reuní con el Premier
Wen Jiabao y fui testigo de la forma en que el líder chino y su pueblo
enfrentaban, en todos los niveles, los efectos inmediatos y a largo plazo del
terremoto.
Las NNUU y el
resto de la comunidad internacional han manifestado espontáneamente su pesar en
ambos casos. Han habido numerosas promesas de apoyo y ayuda financiera.
Por fortuna,
China ha sido capaz de lidiar con este desastre. Ha actuado con rapidez y
determinación ante la crisis. Sin embargo, Myanmar no posee los mismos recursos
o capacidades para hacerlo; de hecho, pocas naciones pueden enfrentar
catástrofes de esta magnitud. Es por eso que estamos hoy en Yangón.
Estoy muy
emocionado de estar rodeado hoy por tantos distinguidos líderes y experimentados
socorristas de todo el mundo. Todos conocemos los hechos: cuando el ciclón
Nargis azotó la zona del delta del Irrawaddy, devastó importantes áreas de
cultivo de arroz y el corazón de su industria pesquera. Más de 130 mil personas
murieron o desaparecieron.
Hace pocos
días visité el lugar y pude observar el impacto humano del desastre: casas,
pueblos y carreteras arrasadas, campos inundados, tantas formas de subsistencia
destruidas. Sin embargo, también pude ver casas, y vidas, en construcción.
Los pobladores
de este país han demostrado una valentía y resistencia extraordinarias al tratar
de salvar a sus compañeros y avivar las esperanzas despedazadas a causa de este
cruel fenómeno.
De todo lo que
he visto, el gobierno, con la ayuda de la comunidad internacional ha puesto en
marcha un programa de socorro. Pero es obvio que se necesita hacer mucho,
muchísimo más.
Los
socorristas internacionales y expertos, además de los grupos médicos de países
vecinos deben tener acceso libre a las zonas más afectadas por el desastre. Se
requiere con urgencia de medios adicionales de transporte, incluidos
helicópteros y botes. Todo lo que sea necesario para una ayuda efectiva y un
intercambio de logística, debe ponerse en marcha de manera rápida y coordinarse
bien con las autoridades de Myanmar y las agencias de ayuda internacional.
Estoy muy
animado por mis conversaciones con los líderes de Myanmar en estos días. Han
coincido en la necesidad de actuar rápidamente. Espero, y creo, que las dudas
del gobierno de Myanmar queden en el pasado y permita que los grupos de ayuda
humanitaria operen libremente en las zonas afectadas.
Cuando me
reuní el viernes con el Jefe de Estado de Myanmar, el General Than Shwe,
respondió con flexibilidad a todos los temas. Espero que esto marque un hito
respecto a los desafíos que debe enfrentar este país. La clave es una
implementación pronta y completa. Mi compromiso será cercano, constante y
personal. La buena noticia es que el gobierno de Myanmar parece estar avanzando
a grandes pasos en la composición y espíritu de nuestro acuerdo.
Espero que la
ayuda continúe por varios meses, tal vez seis al menos, mientras alimentamos y
cuidamos a los que lo han perdido todo. A la par, debemos ofrecer
rehabilitación, recuperación y reconstrucción. Se ayudará a los agricultores y
pescadores a reiniciar sus vidas. Necesitan redes, botes, fertilizantes,
semillas y bombas de agua.
La
infraestructura que fue destruida se debe reconstruir. Por el momento, esa no es
una prioridad. Sin embargo, también requiere un mayor esfuerzo multilateral.
Por esta
razón, doy una cálida bienvenida al acuerdo del gobierno por unirse a un
mecanismo de coordinación o Equipo de Tareas liderado por la ASEAN y presidida
por el Secretario General Pitsuwan Surin , quien dará una breve idea general de
la propuesta, totalmente respaldada por las NNUU.
Excelencias,
Repetidas
veces he dicho, ante la comunidad internacional y en mis recientes
conversaciones con las autoridades de Myanmar, que nuestro desafío inmediato es
humanitario. Nuestros esfuerzos deben centrarse en salvar vidas y ayudar a la
reconstrucción de Myanmar. Debemos pensar en la gente, no en la política. Existe
una buena razón para creer que la ayuda aumentará significativamente en los
próximos días en las zonas afectadas. Se deben financiar las necesidades de
inmediato. Tenemos muchas contribuciones generosas bilaterales y multilaterales
en dinero efectivo y afines, así como compromisos. Pero aun necesitamos más
apoyo para el Llamamiento Urgente de las NNUU, el cual evalúa todas las
necesidades y asegura que no haya duplicidad.
Nuestro
Llamamiento Urgente busca recaudar 201 millones de dólares para asistir
aproximadamente a 1.5 millones de sobrevivientes del ciclón Nargis que necesitan
ayuda de emergencia por los tres meses siguientes. A la fecha, tenemos
contribuciones que representan el 20% de esta cantidad y otro 20% en
compromisos. Hoy les pido que sean generosos. Las necesidades siguen siendo
agudas; estas van desde agua limpia y sanidad de los refugios hasta suministros
médicos y alimentos. Mi preocupación radica especialmente en la falta de agua
potable.
Recuerden que
falta poco para el inicio de la temporada de cultivo. Millones de personas
dependen de la próxima cosecha en una época en que los precios de los alimentos
suben en todo el mundo. Fallar hoy significará empeorar profundamente nuestros
problemas mañana. Por eso, espero que contribuyan generosamente con esta causa y
que se complete una evaluación conjunta y se ponga en marcha un plan viable.
Tenemos la
oportunidad de empezar de nuevo, hoy. Pido que todos mantengamos una mirada
firme en el objetivo inmediato – salvar vidas -, guiados por los principios de
neutralidad, imparcialidad y nuestra humanidad común.
Gracias.
Traducción no
oficial realizada por el Centro de Información de la ONU – Lima
Mayo de 2008 |