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EL CONSEJO ECONÓMICO Y SOCIAL CONTINÚA CON LA SESIÓN ESPECIAL SOBRE LA CRISIS
ALIMENTARIA MUNDIAL CENTRÁNDOSE EN LA NECESIDAD DE REEXAMINAR TEMAS
ESTRUCTURALES
En el segundo día
de debate sobre la crisis alimentaria mundial, los temas centrales de la reunión
de esta tarde del Consejo Económico y Social fueron la asistencia inmediata para
apoyar el desarrollo agrícola, los cambios en las regulaciones comerciales para
los productos básicos agrícolas y la necesidad de reexaminar la producción de
biocombustibles y otros temas estructurales.
Mientras el Consejo continuaba con su reunión especial, varios delegados
manifestaron que el alza de los precios de los alimentos provocaba privaciones,
y advirtieron de sus efectos, los que incluían motines por alimentos. El
representante de Filipinas recalcó que la crisis implicaba nada menos que la
continuación de la vida misma.
Pidió que se tomaran acciones dada la seriedad de la crisis, e hizo un llamado
para lograr la transferencia duradera de tecnología por parte de los países
industrializados y oponerse a las recientes reducciones hechas en la
investigación agrícola. Por ejemplo, los estudios sobre el arroz resistente a
los insectos podrían salvar millones de vidas al año. Sin embargo, el
representante de Japón expresó que su país se centraba en nuevas variedades de
arroz que incrementen la producción, en especial en África.
En la discusión de ayer, la mayoría coincidió en que eran necesarias las medidas
de emergencia y a largo plazo coordinadas por las NNUU para afrontar la crisis.
Los pequeños agricultores de los países en desarrollo debían recibir ayuda a fin
de aumentar su productividad por medio del suministro de semillas,
fertilizantes, asistencia técnica y una infraestructura agrícola mejorada.
Muchos criticaron los sistemas internacionales de distribución; la decadente
asistencia oficial para el desarrollo y el desbalance de la regulación comercial
actual, la cual perjudicaba a los países en desarrollo; el dominio de grandes
productores y distribuidores de alimentos; y los subsidios agrícolas en los
países industrializados que habían creado artificialmente precios bajos para sus
exportaciones contra los cuales no podían competir los agricultores del mundo en
desarrollo.
Mientras tanto, los representantes de los países desarrollados comentaron sobre
la creciente ayuda de emergencia para enfrentar las carencias en asistencia por
parte del Programa Mundial de Alimentos (WFP), y apuntaron a las iniciativas de
desarrollo en respuesta a la crisis. Representantes de los países desarrollados
y en desarrollo subrayaron el replanteamiento de la producción de
biocombustibles, pues esta utilizaba tierras, aguas y otros recursos necesarios
para la alimentación.
El representante de Colombia acotó que los precios de los combustibles
constituían un factor importante que inducía el alza de los precios de los
alimentos, y que las consideraciones sobre la producción de biocombustibles eran
erradas. Colombia produce biocombustible a partir de cultivos como la caña de
azúcar o el aceite de palma, los cuales no comprometen el reemplazo del
crecimiento de cultivos en tierra fértil ni la reducción de las fuentes de
alimentos nacionales. Mas bien por el contrario, la producción de
biocombustibles ha dinamizado el sector agrícola generando miles de trabajos
rurales nuevos, estimulando la inversión, la investigación y el desarrollo
tecnológico, y promoviendo una mayor productividad en tierras insuficientemente
utilizadas.
Otros oradores señalaron las distinciones entre los biocombustibles provenientes
de granos, como el etanol derivado del maíz en los Estados Unidos, y los
producidos a partir de otros vegetales.
También se pronunciaron hoy los representantes de San Vicente y las Granadinas,
Indonesia, Egipto, Canadá, Túnez, India, Noruega, Malta, Nueva Zelanda,
Nicaragua, Honduras, El Salvador, Argelia, Jamaica, Kazajstán, Islandia, Guinea,
Malawi, Vietnam, República Dominicana, Cuba, Luxemburgo, Congo, Bolivia,
República de Corea, Cabo Verde y China.
El Consejo Económico y Social volverá a reunirse el jueves 22 de mayo a las 3
p.m. para concluir su sesión especial sobre la crisis alimentaria mundial.
Traducción no oficial realizada por el Centro de Información de la ONU – Lima
Mayo de 2008 |