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Notas de Prensa          


GRUPOS EN LA COMISIÓN DE DESARROLLO SOSTENIBLE DISCUTEN RETOS DEL DESARROLLO RURAL, SEGURIDAD ALIMENTARIA Y MEDIDAS PARA IMPULSAR LA PRODUCTIVIDAD

Mientras se realizaban reuniones paralelas sobre las barreras regionales específicas, los impedimentos para lograr un crecimiento socio-económico sostenido y asuntos relacionados de agricultura y desarrollo rural, la Comisión de Desarrollo Sostenible discutió hoy una amplia gama de medidas enfocadas a incrementar la producción agrícola y reforzar la seguridad alimentaria de modo que no se dañe el ambiente y se mantenga la vida rural, las tierras y los recursos naturales.

La decimosexta sesión de la Comisión, que empieza el 16 de mayo, se realizará en la sombra de la dramática alza en los precios de los alimentos básicos, provocando inestabilidad política y hasta motines en algunos países. Al abrir la sesión de ayer, Sha Zukang, Secretario General Adjunto de Asuntos Económicos y Sociales, subrayó que, si bien era crucial que se cubran las necesidades alimenticias inmediatas, el impulso de la productividad agrícola proporcionaría un alivio a largo plazo. Agregó que la prosperidad de este sector motivaría una economía rural dinámica, con oportunidades de crecimiento en empleos fuera del campo.

Hoy, en cuatro paneles de discusión separados, los delegados de los Gobiernos fueron expertos en desarrollo y representantes de la sociedad civil, quienes resaltaron la conexión entre la agricultura y la reducción de la pobreza rural, así como las especificidades y retos regionales en Asia y el Pacífico, América Latina y el Caribe, y Europa. Aunque en estas regiones los aspectos socio-económicos son bastante diferentes, el mantenimiento de la seguridad alimentaria en cada uno requiere normas globales y nacionales que apoyen a los agricultores y propicien el desarrollo sostenible y rentable de la agricultura.

A lo largo del día, muchos oradores señalaron que, cuando el desarrollo agrícola se complementaba con el crecimiento no agrícola del sector rural, el impacto en la reducción de la pobreza era más pronunciado. Varios oradores enfatizaron que con la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres se lograría que el desarrollo agrícola y rural sea viable y sostenido. Otra gran preocupación fue la falta de inversión para el desarrollo rural y la productividad agrícola de las últimas décadas. Este descuido tuvo un impacto en las comunidades rurales y pobres donde la inseguridad alimentaria era más severa. A pesar que los principales esfuerzos por impulsar el desarrollo rural seguían enfocándose en el sector agrícola, las evidencias mostraban que la reducción de la pobreza rural difícilmente se lograría sólo a través del desarrollo agrícola. También se deben considerar otras preocupaciones como el impacto del cambio climático y la lucha de los países pobres por maximizar la productividad y sostenibilidad de sus recursos naturales.

Durante una discusión interactiva posterior al panel sobre desarrollo rural, los participantes insistieron que la lucha contra la pobreza, en particular el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, se ganaría o perdería en áreas rurales. A pesar de la movilidad de la población mundial de áreas rurales hacia urbanas, la pobreza aun se concentra en las comunidades rurales. Aun así, los esfuerzos por reducir la pobreza rural deben ir más allá de las mejoras en la productividad agrícola para acelerar y diversificar el crecimiento económico rural, incluso a través del turismo y la minería a pequeña escala. Otros oradores hicieron un llamado para la inversión en infraestructura rural y para el entrenamiento de mujeres agricultoras.

Un experto dijo que el desarrollo rural siempre había sido el motor para las economías en desarrollo, pero no funcionaba tan bien como debería. La agricultura aun era un sector dominado por hombres, pues las mujeres eran vistas como pobres, a pesar que las cifras muestran que los hogares liderados por mujeres son más ricos que los encabezados por hombres. Las mujeres agricultoras también enfrentan la restricción de la insuficiencia de energía y de recursos para sus cultivos, sin embargo, son capaces de desarrollar habilidades para adaptarse a esos retos, lo cual significa que sus voces y sus estrategias deben incluirse en los programas de eliminación de la pobreza.

Otro orador manifestó que una lección que se debe aprender y aplicar era que las políticas de arriba-abajo no son eficaces. Además, los tan mencionados Objetivos de Desarrollo del Milenio son la norma para todos los donantes importantes y para todos los países del mundo, aunque hayan creado un enfoque de arriba-abajo, ignorando a la sociedad civil o a aquellos que supuestamente se beneficiarían con sus resultados, como las mujeres, los pueblos indígenas, la juventud rural y otros. Como van las cosas, la sociedad civil está “presente” mas no autorizada a participar en la creación de normas. Existe dinero disponible destinado a financiar las guerras, es por eso que a los pobres sólo se les ofrece microcréditos, lo cual contribuye a “mantener pequeños a los pequeños”.

En otra discusión interactiva sobre desarrollo agrícola y rural, un experto subrayó un tema que rondaba en la audiencia: el comercio siempre había sido un factor importante en la producción agrícola, y ya que la mayoría de los pobres del mundo vivían de la agricultura, su prosperidad estaba limitada por los productores que se beneficiaban con los subsidios y restricciones que distorsionan el comercio.

Considerando eso, señaló que, mientras el apoyo a la agricultura y los niveles de protección varían según los países y los productos básicos, la meta de las largas negociaciones de la Ronda de Doha y la Organización Mundial del Comercio era priorizar las necesidades de los países en desarrollo. Ya que la agricultura estaba en el corazón de las economías en desarrollo estaba necesariamente en el centro de la Ronda de Doha. La meta era incrementar el desarrollo rural y la seguridad alimentaria en los países en desarrollo y al mismo tiempo preservar un nivel de sostenibilidad. Por un lado se eliminarían los aranceles, y por otro se mantendría la protección de los productos del mundo en desarrollo.

Siguiendo con el tema, otro orador añadió que la actual crisis de los precios de los alimentos era el resultado de largas fisuras que reflejaban las diferencias entre los países desarrollados y en desarrollo, así como de las desigualdades presentadas por el Acuerdo de la Ronda de Comercio sobre Agricultura de Uruguay en 1994. Para rectificar los actuales desbalances en el comercio y atravesar un cartel alimenticio global en desarrollo, es urgente acelerar la eliminación de subsidios a las exportaciones y reducir los subsidios internos en los países ricos, recortar y frenar el alza de los aranceles agrícolas.

“Nosotros los agricultores somos los más pobres y necesitamos ayuda en el mundo en desarrollo”, dijo una representante de la Federación Internacional de Productores Agrícolas mientras la Comisión finalizaba su trabajo con un diálogo interactivo con grupos importantes de la sociedad civil. Los agricultores formaban parte de la solución a las crisis de precios alimentarios y de productos básicos que atraviesa el mundo. “Necesitamos un plan a largo plazo basado en un nuevo modelo agrícola centrado en el agricultor”, agregó.

La Comisión sobre Desarrollo Sostenible se volverá a reunir el miércoles 7 de mayo a las 10 a.m. para continuar con su panel de discusión sobre agricultura y desarrollo rural, y en una sesión paralela abordará una discusión temática sobre sequías.

Traducción no oficial realizada por el Centro de Información de la ONU – Lima
Mayo de 2008

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