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EN LA REUNIÓN ESPECIAL PARA MARCAR 60 AÑOS DE DESPOJO DE LOS REFUGIADOS
PALESTINOS, LOS ORADORES AFIRMAN QUE LA SITUACIÓN ES LA CRISIS MÁS DURADERA EN
LA AGENDA DE LAS NACIONES UNIDAS
El
Presidente del Comité de los Derechos Palestinos dice que ésta cuestión
irresoluble no tiene comparación, y afirma que los refugiados son presas fáciles
para los extremistas y una fuente permanente de inestabilidad regional
El Comité sobre
el Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino convocó hoy una
reunión especial para marcar los 60 años de despojo de los refugiados
palestinos; muchos oradores calificaron esta situación como la crisis más
duradera que haya tenido la agenda de las NNUU y que aun espera una solución.
El Presidente
del Comité Paúl Badji de Senegal describió la cuestión de Palestina como un
“caso sin comparación en la historia del mundo moderno”, e hizo notar que ya han
pasado seis décadas desde que cientos de miles de palestinos se habían visto
obligados a abandonar sus hogares y propiedades, luego que las fuerzas israelíes
se apoderaran de extensos territorios palestinos bajo control británico.
La cuestión de
los refugiados palestinos se ha convertido en el aspecto central del conflicto
árabe-israelí, sin embargo parece que el tema ha capturado la atención de la
comunidad internacional. El derecho de los refugiados palestinos de volver a su
tierra no sólo es un ideal muy alto, inalcanzable y humanitario, o algo con lo
que se pueda negociar en el contexto de un asentamiento futuro. El tema de los
refugiados palestinos tampoco debe ser una de esas situaciones crónicas
difíciles de manejar que se posponen indefinidamente.
“Simplemente no
podemos permitir que millones de refugiados palestinos continúen sufriendo por
siempre, atrapados en una existencia marginal, desmerecidos, con poco control de
su entorno, descontentos, siendo presas fáciles para los extremistas y una
fuente permanente de inestabilidad regional.”
Riyad Mansour,
Observador Permanente de Palestina ante las NNUU, transmitió el mensaje de
Mahmoud Abbas, Presidente del Comité Ejecutivo de la Organización de Liberación
Palestina y Presidente de la Autoridad Nacional Palestina, en el cual agradeció
a la comunidad internacional por su muestra de solidaridad con el pueblo
palestino.
“Cada año que
pasa es testigo de la profundidad de esta injusticia, el permanente atropello de
la dignidad humana del pueblo palestino, el corte de la sociedad y de lo
complejo de este trágico conflicto”, dijo el Sr. Abbas en su mensaje. Hizo un
llamado a la comunidad internacional a fin que intensifique sus esfuerzos en el
avance de los objetivos establecidos en el proceso de paz, y así terminar con la
ocupación israelí en territorio palestino, y establecer el Estado de Palestina
independiente sobre la base de las fronteras anteriores a 1967 teniendo a
Jerusalén Oriental como su capital.
Varios oradores
también subrayaron que una solución larga y duradera a la cuestión de Palestina
estaba unida a una resolución justa del tema de los refugiados.
El delegado de
Cuba, en nombre del Movimiento de los Países No alineados, al igual que otros,
pidieron que el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas
para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (UNRWA) continúe con su
mandato hasta que se encuentre una solución justa. El representante de Turquía
manifestó su aprecio por UNRWA, pues ha alimentado, albergado, educado y
brindado cuidados de salud a cientos de miles de refugiados.
Andrew Whitley,
Director de la Oficina de Nueva York de UNRWA, dijo que el trabajo del Organismo
había cambiado mucho, pues, en sus inicios era una organización de socorro, y
ahora había pasado a ser una organización de desarrollo humano. En la actualidad
enfrenta costosos arreglos en los esquemas de campo, así como problemas de
enfermedades mentales crónicas y estrés en campos superpoblados. Como parte de
ese esfuerzo, el lunes convocará una importante conferencia de donantes en Viena
sobre la reconstrucción del campo de refugiados de Nahr el-Bared en el norte
de Líbano.
Hoy también
cuatro panelistas opinaron sobre el impacto socioeconómico de la expulsión:
Laila Atshan, Expositora de la Universidad de Birzeit en Ramallah; Susan Akram,
Profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de Boston; Michael
Fischbach, Profesor de historia, Universidad de Randolph-Macon en Ashland,
Virginia; y Nadia Hijab, Investigadora Superior y Co-Directora del Instituto
para Estudios Palestinos de la Oficina de Washington.
La Srta. Ashtan
acotó que los palestinos construyen sus vidas basándose en fuerzas externas, que
los obligan a escoger entre la prisión y el exilio. Después de un legado de
despojo de 60 años, el desarrollo humano normal se pone en juego. La Srta. Akram
y el Sr. Fischbach tocaron el tema de las dificultades de llegar a un acuerdo
dada la esencia del problema de los refugiados, que había nacido hacia el año
1950 y que seguía siendo el mismo: Israel continuaba impidiendo la restitución y
la compensación. La Srta. Hijab afirmó que los esfuerzos mejor organizados de la
sociedad civil, incluso los éxodos palestinos y los judíos, mantenían vivo ese
tema; sin embargo, observó que en los últimos 60 años se dieron “muchas
resoluciones pero pocas soluciones”.
Otros delegados
que participaron en la reunión especial de hoy fueron los representantes de
Pakistán (a nombre de la Organización de la Conferencia Islámica), Mauritania (a
nombre del grupo Árabe), Líbano, Malasia, Indonesia, México, Nicaragua,
Marruecos, Jordania, Siria, Malí, Túnez y Chile.
También
participó el Observador Permanente de la Liga de los Estados Árabes.
Traducción no
oficial realizada por el Centro de Información de la ONU – Lima
Junio de 2008 |