Con más de 200 mil millones de dólares necesarios para
mantener las emisiones de carbono a los niveles actuales para el año 2030, el
financiamiento privado desempeña un rol significativo en las inversiones masivas
necesarias para afrontar el cambio climático y moldear la transición hacia una
economía mundial baja en carbono, señaló esta mañana el Presidente de la
Asamblea General Srgjan Kerim en una reunión sobre inversión privada y cambio
climático.
La reunión, que siguió al debate temático de la Asamblea
General sobre cambio climático realizado en febrero, tuvo como finalidad
entender las reacciones e impactos de los regímenes climáticos venideros en las
instituciones financieras. Aquí se reunieron los jefes de varias firmas
inversionistas del sector privado con los representantes del Gobierno, las NNUU
y la sociedad civil.
El Sr. Kerim subrayó la complejidad del tema, dada la
variedad de tipos de inversionistas presentes en la reunión, que incluían a
bancos generales, bancos de inversión y aseguradores, que eran expertos en
negocios riesgosos e importantes inversionistas en su campo. También había
fondos de pensiones, centrados en la protección y crecimiento de activos a largo
plazo; y fondos especulativos y especialistas en patrimonio privado, quienes
tienen la habilidad de invertir grandes sumas de dinero en una base a muy corto
plazo.
Sin embargo todos enfrentaban desafíos en cuanto a politicas,
dijo. Por ejemplo, ¿esperaban más seguridad para sus inversiones, y por
consiguiente, un régimen regulador más vinculante, o preferían tener más
libertad ya que podía significar una mejor devolución de la inversión?
En el discurso central, Mindy Lubber, Presidenta de Ceres y
Directora de la Red de Inversionistas en el Riesgo Climático, dijo que el
incentivo para la mayoría de las compañías eran los regímenes más vinculantes en
un marco internacional. Establecer límites agresivos del carbono y poner un
precio a sus emisiones provocaría que los mercados de capital desarrollen
tecnologías inteligentes y rentables que reduzcan la contaminación mundial por
el calentamiento.
En los últimos 4 años, dijo que las inversiones en energía
limpia mundial se cuadriplicaron a 150 mil millones de dólares en el 2007, con
algunos capitalistas que consideran al sector de la energía limpia como una de
las mayores oportunidades economías del siglo XXI. Compañías como Toyota estaban
creciendo a gran velocidad con sus carros híbridos y ahorradores de combustible.
Los líderes de la economía global, como bancos importantes y
firmas inversionistas, mostraban una tendencia a evitar las inversiones
riesgosas, algunos empezaban a calcular el "precio del carbón" dentro de los
préstamos que harían. El Banco de
América ha llegado a especificar objetivos en la reducción de gases de efecto
invernadero en sus préstamos al sector de servicios.
Luego de la exposición de la Srta. Lubber, un panel de jefes
del sector privado presentó las perspectivas de distintos tipos de firmas
inversionistas, moderado por Jeffrey Ball, Editor de las Noticias Ambientales
del Wall Street Journal.
Entre los panelistas se encontraban Martin Kuscus, Presidente
de la Junta de Síndicos para el Fondo de Pensiones de Empleados del Gobierno
Sudafricano: James Cameron, Vice-Presidente de Climate Change Capital, banco
inversionista; Oliver Bäte, Oficial Principal de Operaciones y miembro de la
junta administrativa de Allianz SE, compañía aseguradora; Pierre Lagrange,
cofundador y Director Administrativo de GLG Partners LP, fondo especulativo; y
Jack Rivkin, Oficial Principal de Inversiones de Neuberger Berman del Grupo
Lehman Brothers, y miembro del Consejo del Cambio Climático Lehman Brothers.
En sus presentaciones, y en la discusión de preguntas y
respuestas que le siguió, los panelistas subrayaron el objetivo de las
preocupaciones ambientales que afectaban al mercado en la actual situación
caracterizada por una gran incertidumbre, en vez de regímenes de regulación
predecibles. Citaron situaciones donde las regulaciones locales específicas
impulsaban la inversión y la innovación tecnológica.
Los panelistas coincidieron en que los futuros incentivos
necesitaban contar con regulaciones estables, que ayuden al movimiento de las
compañías, en lugar de hacerles pagar impuestos por adaptación y mitigación del
esquema. Además, la información consistente y clara en todos los aspectos de los
factores del cambio climático necesitaba estar lista de inmediato.
En respuesta a la posición del panel por un impuesto mundial
al carbono, los representantes de los países en desarrollo reevaluaron el
concepto de responsabilidades iguales pero diferenciadas. Los panelistas
acotaron que el punto clave era que el costo del carbono debía negociarse, y
cuanto más rápido y claro sea, mejor.
En el período de preguntas y respuestas participó también Sha
Zukang, Secretario General Adjunto de las NNUU y Jefe del Departamento de
Asuntos Económicos y Sociales, quien agregó que las responsabilidades iguales
pero diferenciadas no eran un asunto para la empresa privada, sino que era una
prioridad para las organizaciones internacionales. Debía recordarse que el
cambio climático se enfrenta como parte del desarrollo sostenible. Los temas de
la amplia discusión fueron el precio elevado de la energía y la forma en que
esto puede afectar a las inversiones en un régimen de cambio climático, a la
transferencia de tecnología y al objetivo del comercio de carbono.
Las acotaciones de cierre las hicieron Naveen Jindal, Vice-
Presidente Ejecutivo y Director General de Jindal Steel and Power Ltd., Diana
Farrel, Directora del Instituto Mundial Mckinsey, y Paul Clements-Hunt, Jefe de
la Iniciativa Financiera del Programa de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente (PNUMA)
El Sr. Hunt expresó que de la discusión se deducía que el
reto definitivo de los servicios financieros y de los mercados de capitales en
décadas futuras sería descarbonizar las economías, adaptarse a nuevas
condiciones, colocar a las comunidades en un camino a la energía libre y crear
el transporte y la infraestructura industrial limpios que necesita el mundo. Las
normas y las comunidades de inversión deben unirse para lograrlo.
Traducción no oficial realizada por el Centro de Información de
la ONU – Lima
Junio de 2008