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EL SECRETARIO GENERAL ADJUNTO PARA LAS OPERACIONES DE MANTENIMIENTO DE LA PAZ
DIJO EN EL SEMINARIO DE LAS NNUU EN TOKIO QUE AQUELLOS QUE HARAN LA PAZ SON
AQUELLOS QUE HICIERON LA GUERRA
En evento que duró un día, el Jefe
del Departamento de Información Pública subrayó que era un reto lograr que las
poblaciones locales muestren aprecio por los soldados de mantenimiento de la paz
(Recibido de un funcionario de información de las NNUU)
TOKIO, 5 de junio – Aunque una operación de paz de las NNUU se realice con el
mejor mandato posible y las mejores tropas entrenadas; al final del día,
aquellos que harán la paz son los que hicieron la guerra, manifestó hoy el
Secretario General Adjunto para las Operaciones de Mantenimiento de la Paz
Jean-Marie Guéhenno, en un Seminario en Tokio.
Como líder del Seminario que duró un día bajo el tema “60 años de las
operaciones de mantenimiento de la paz de las NNUU: evolución y desafíos”,
organizado por el Departamento de Información Pública en cooperación con el
Departamento de Operaciones de Paz, el Ministro de Relaciones Exteriores de
Japón y el Centro de Información de las NNUU en Tokio, el Sr. Guéhenno reconoció
que aun quedaba por ver cómo las NNUU evolucionaba para enfrentar los desafíos
de un mundo multipolar. Los riesgos eran altos y los niveles actuales del
despliegue eran enormes, pues se cuenta con la gran cifra de 110,000 personas,
entre uniformados y civiles, que sirven a la bandera de las NNUU.
El Sr. Guéhenno habló con franqueza ante más de 100 diplomáticos, japoneses que
toman las decisiones, periodistas y la sociedad civil mundial, y expresó que en
verdad las operaciones de mantenimiento de la paz no funcionarían sino se
contara con una gran masa de soldados preparados que respetaran los acuerdos de
paz, es decir, que minimicen a los que pretendan desobedecer tales acuerdos. Y
partiendo de ese principio, debían existir mandatos claros.
Es muy fácil desviar los conceptos políticos de las declaraciones, allí reside
el arte de la diplomacia; sin embargo, es necesaria una dirección clara cuando
las tropas en el área deben saber cuándo disparar y cuando no, manifestó. “Por
eso, cuando el Consejo de Seguridad se desvía, se crea una gran confusión en el
área”, lo cual era una dura lección aprendida. Para las operaciones de
mantenimiento de la paz, el Consejo debe estar unido, pues si se divide o si se
reconcilia con ambigüedad y confusión, sólo tendrían “un gran fiasco en sus
manos”.
No sólo era necesario para el Consejo que toda la comunidad internacional este
unida, sino también toda la región, dijo, agregando que “aunque se logre esto,
aun habrá mucho por hacer”. Se necesitan recursos suficientes”. Era correcto
coincidir en una estrategia ambiciosa y tener una visión política unificada;
pero si los comprometidos no estaban preparados para enfrentar los riesgos y
esclarecer la implementación de una visión, entonces la brecha entre la ambición
y la realidad “volvería a abrirse para causar daños”.
El Sr. Guéhenno también recalcó “la excesiva dispersión material” ya que las
operaciones de mantenimiento de la paz requerían el empleo intensivo de mano de
obra. El Congo, por ejemplo, era tan extenso como Europa Occidental y sus
tierras albergaban una enorme población. “La excesiva dispersión política” era
un riesgo mayor, y con 20 misiones manejadas por el Departamento de Operaciones
de Mantenimiento de la Paz, el combustible político tan esencial para lograr el
éxito, no estaba presente. Pero el riesgo principal era olvidar la lección
dolorosa y fundamental de 1990: el mantenimiento de la paz era crucial para las
personas, era la última protección que recibirían antes de tocar el infierno. Si
no contaban con los soldados de mantenimiento de la paz, no tenían nada. Esto
era una realidad en Haití, Liberia y Sierra Leona.
El Secretario General Adjunto para Comunicaciones e Información Pública Kiyo
Akasaka dijo que desde su creación, las operaciones de mantenimiento de la paz
de las NNUU habían sido un trabajo en proceso, y que “no había sido un camino
fácil”. A lo largo de los años, se habían adaptado y evolucionado para afrontar
las demandas de los diferentes conflictos y de los cambiantes escenarios
políticos mundiales, convirtiéndose en una herramienta importante para la
resolución de conflictos.
La “primera generación” de las operaciones de mantenimiento de la paz
tradicionales dio lugar a una “segunda generación” de operaciones
multidimensionales, y luego a una “tercera generación” dijo, recalcando varios
triunfos como el de Namibia, Camboya, Mozambique, al igual que los dolorosos
retrasos de Somalia, Rwanda y Srebrenica en los Balcanes.
Los atrasos a inicios y mediados de los años 90’ provocaron que los miembros del
Consejo de Seguridad limiten la cantidad y el objetivo de las nuevas misiones
por varios años. Luego, junto con la Secretaría, los Estados Miembros evaluaron
las lecciones aprendidas. En el 2000, el llamado “Informe Brahami” propuso
muchas recomendaciones importantes para mejorar la capacidad y eficiencia de las
operaciones de paz. Al inicio del nuevo siglo, se pidió que las NNUU realizara
tareas más complejas en distintas regiones.
Recalcó que el principal desafío para el Departamento de Información Pública era
que las poblaciones huéspedes y locales estén concientes y aprecien las
operaciones de paz en los lugares de despliegue. También era un reto lograr el
apoyo público de la comunidad internacional, de la cual depende las NNUU para
obtener apoyo humano, logístico, financiero y político.
Japón es un miembro clave para las NNUU, pues está en segundo lugar en cuanto a
contribuciones financieras para el presupuesto de las operaciones de paz, dijo,
acotando que no podía sobreestimarse su significativa contribución para la toma
de decisiones en las NNUU sobre varios temas de la agenda. Para el 30 de abril,
Japón tenía cerca de 40 soldados uniformados en el campo- 31 tropas que se unían
con las Fuerzas de las Naciones Unidas de Observación de la Separación (UNDOF)
en el Golán, y 6 observadores militares con la misión política de las NNUU en
Nepal.
Reconoció las limitaciones constitucionales que enfrentaba el Gobierno de Japón
con respecto a los despliegues militares y el compromiso con ultramar. Por ende,
las NNUU están aun más agradecidas con le gobierno japonés por haber sido sede
del Seminario y por su creciente interés en ayudar a las operaciones de
mantenimiento de la paz de las NNUU, no sólo en el aspecto financiero, sino
también en el área, dentro de los parámetros de su Constitución y de las
capacidades y recursos disponibles.
Esta mañana las exposiciones introductorias estuvieron a cargo de Konrad
Osterwalder, Rector de la Universidad de las NNUU, quien advirtió que deben
vigilar con mucho cuidado lo que se está haciendo y analizar todos los factores
de los triunfos y fracasos. La Universidad está investigando ampliamente sobre
las operaciones de mantenimiento de la paz y temas relacionados, como parte de
su misión por promover las ideas innovadoras referentes a los problemas
mundiales más urgentes que conciernan a las NNUU y a sus Estados Miembros.
El primero de los tres paneles del día,“La evolución y los nuevos desafíos de
las operaciones de paz de as NNUU”, moderado por el Secretario General Adjunto
Akasaka, consideró las realidades cambiantes actuales de las operaciones de paz
y de la política en los lugares donde se realizaban. Los panelistas fueron
Yasushi Akashi, Ex-Representante Especial de la Secretaría General de Camboya y
la ex – Yugoslavia; Taye-Brooke Zerihoun, Representante Especial y Jefe de la
misión de las NNUU en Chipre; Eric Tan, ex - Representante Especial Adjunto de
Timor-Leste en la Misión Integrada de las NNUU (UNMIT) allí; y Nancy Soderberg,
ex – Representante de los Estados Unidos en las NNUU, catedrática visitante de
la Universidad de Florida del Norte.
Traducción no oficial realizada por el Centro de Información de la ONU – Lima
Junio de 2008 |