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MENSAJE DEL SECRETARIO GENERAL EN LA REUNIÓN INTERNACIONAL DE LAS NNUU SOBRE LA
CUESTIÓN PALESTINA
Es
gratificante transmitir mis saludos a todos los participantes en esta Reunión
Internacional sobre la Cuestión de Palestina, la cual ha sido organizada por el
Comité para el Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino.
Esta reunión
se lleva a cabo en tiempos en que la comunidad internacional ha intensificado
sus esfuerzos para ayudar a israelíes y palestinos a alcanzar un tratado de paz.
El objetivo, como se acordó en Annapolis, es resolver todos los temas de estatus
permanente antes de fin de año. Los parámetros de este acuerdo son claros:
terminar con la ocupación que empezó en 1967, eliminar el conflicto, y
establecer un Estado Palestino soberano, viable e independiente que conviva en
paz con una Israel segura.
El deseo de
los líderes israelíes y palestinos por continuar con sus discusiones regulares
sobre temas prioritarios, es para lograr el desarrollo. Yo particularmente
elogio al Presidente Abbas y al Primer Ministro Olmert por su compromiso por
resolver este conflicto que ha durado décadas, y por su persistencia en las
negociaciones a pesar de las dificultades. Les aconsejo que no se desanimen por
los obstáculos que se presenten, y que continúen hasta el final.
Para triunfar,
es necesario que los esfuerzos actuales por conseguir un acuerdo de paz se
apoyen en un progreso visible. La Conferencia de Donantes de diciembre realizada
en París recaudó cerca de 8 mil millones de dólares en asistencia para la
Autoridad Palestina. Las recientes reuniones en Londres de los Responsables del
Cuarteto y el Comité de Enlace Ad Hoc también demostraron la necesidad de un
seguimiento continuo por parte de la comunidad internacional a fin de lograr el
apoyo político y económico.
Estas
reuniones y promesas deben convertirse en realidad. La serie de medidas
anunciadas por el Representante del Cuarteto Tony Blair significa un buen
comienzo. Sus propuestas buscan, inicialmente, incrementar el movimiento de
personas y bienes en la Ribera Occidental mientras se acomodan las verdaderas
necesidades de seguridad de Israel. Si se implementan estas medidas, pueden
disparar la economía palestina, y provocar una confianza renovada del pueblo
palestino en el proceso de paz.
Ambas partes
deben aprovechar la actual ventana de oportunidades para hacer avanzar el
proceso de paz, en especial cumpliendo con sus obligaciones bajo la Hoja de
Ruta.
Ya se han
tomado algunas acciones. La Autoridad Palestina bajo el mando del Primer
Ministro Fayyad ya ha empezado a mejorar sus medidas de seguridad y a
implementar la reforma fiscal. Israel aceptó remover algunos de los obstáculos
que impedían el movimiento palestino en la Ribera Occidental. También acordó
emitir permisos de entrada a Israel a miles de trabajadores palestinos.
Estos son los
primeros pasos; sin embargo aun queda mucho camino por recorrer. Las continuas
invasiones van en contra del derecho internacional y de las obligaciones de
Israel bajo la Hoja de Ruta. La construcción del muro en el territorio palestino
ocupado también constituye una falta ante la Opinión Consultiva de la Corte
Internacional de Justicia.
Por otro lado,
deben continuar los esfuerzos de Palestina por mejorar la capacidad y desempeño
de la seguridad, y la aplicación de la ley. El próximo mes en la conferencia de
Berlín, los donantes tendrán la oportunidad de dar más para apoyar este proceso.
Es urgente que
se desarrolle una estrategia más positiva en Gaza. El pueblo palestino, en
especial los 1.5 millones de habitantes de la Franja de Gaza soportan duras
condiciones de vida. La operación de ayuda de UNRWA en el área se impide
drásticamente. Los suministros de combustible para el transporte, de agua y
sanidad son pobres e inconsistentes. Dos tercios de los residentes de Gaza viven
en la pobreza, y el crecimiento económico quedó en cero el año pasado.
Las continuas
operaciones aéreas y terrestres israelíes sólo agravan esta situación, que da
como resultado víctimas inocentes entre los civiles palestinos en la Ribera
Occidental y en la Franja de Gaza. Igual de inaceptables e irresponsables son
los ataques con cohetes y otras armas por parte de los militantes contra los
civiles israelíes en puntos de cruce. Reitero mi llamado para que cesen tales
actos de violencia, y para que todas las partes cumplan con el derecho
humanitario internacional. En particular, las medidas de castigo colectivo deben
parar inmediatamente.
En este
contexto, elogio los esfuerzos de Egipto por buscar la calma en la Franja de
Gaza; estas medidas deben conducir a la reapertura de los cruces y al logro de
una mayor seguridad en la frontera. Este es el primer paso vital si las
negociaciones israelí-palestinas tienen la oportunidad de triunfar y de crear
condiciones para alcanzar la unificación de Gaza y de la Ribera Occidental
dentro del marco de la Autoridad Palestina legítima. Esta reunificación es
esencial pues un Estado Palestino debe necesariamente englobar estas zonas, así
como Jerusalén Oriental.
También
felicito la reafirmación de la Iniciativa de Paz Árabe, que es un elemento
crucial en la búsqueda de paz en la región. Pido también un sólido apoyo árabe
para los esfuerzos de la Autoridad Palestina en la negociación de un acuerdo de
paz, en la construcción de sus instituciones y en el avance hacia la unidad
Palestina.
Los siguientes
meses serán críticos respecto a nuestros esfuerzos por restaurar la esperanza en
los palestinos. Por mi parte, velaré de cerca el proceso de paz de forma
personal, así como a través del Cuarteto y de los esfuerzos del Coordinador
Especial de las NNUU. Juntos, haremos lo posible por asegurar una paz completa,
justa y duradera en el Medio Oriente, basada en la completa implementación de
las resoluciones relevantes de las NNUU y en los requerimientos de la Hoja de
Ruta.
Con ese
espíritu, acepten mis mejores deseos por una reunión productiva.
Traducción no
oficial realizada por el Centro de Información de la ONU – Lima
Junio de 2008 |