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CONFERENCIA DE PRENSA SOBRE EL ÚLTIMO ESTUDIO
REALIZADO POR LA UNIVERSIDAD DE LAS NACIONES
UNIDAS TITULADO “LA MOVILIDAD INTERNACIONAL DE
TALENTOS”
La agenda internacional se ha ocupado mayormente
del comercio internacional y de los flujos de
capitales, dejando a un lado el tema de la
movilidad del capital humano, especialmente de
las personas con altas calificaciones, dijo hoy
Andrés Solimano, Asesor Regional de la Comisión
Económica para Latinoamérica y el Caribe
(CEPAL), en una conferencia de prensa en la
Sede.
El Sr. Solimano, editor del último estudio
presentado por la Universidad de las Naciones
Unidas titulado “Movilidad internacional de
talentos” (International Mobility of Talent),
manifestó que la discusión había estado
influenciada en exceso por el concepto de “fuga
de cerebros”, por la cual los países en
desarrollo financian la educación académica de
profesionales que luego migran a países
desarrollados para ganar sueldos más altos. El
estudio también mostró la existencia de un grado
de “circulación de cerebros”, en la que los
profesionales que trabajan en industrias
modernas y los empresarios de países en
desarrollo no sólo establecían compañías en los
países desarrollados, sino que también abrían
plantas en sus países de origen.
Añadió que el proyecto de investigación en el
que se basó el estudio, comprendía tres tipos de
talentos con distintos modelos de comportamiento
y diversos impactos en el desarrollo económico.
La primera categoría estaba conformada por los
empresarios y profesionales altamente
capacitados que iban de un país a otro, para
luego regresar a su país natal. Una segunda
categoría, la académica, englobaba a los
científicos y profesores que tendían a dejar los
países en desarrollo debido a los bajos
salarios, la falta de investigación y de
desarrollo profesional. Sin embargo, a pesar de
abandonar el país de origen, aun existía una
posibilidad de volver. La tercera categoría la
integraban los talentos del sector social,
mayormente del sector salud, donde la idea de
“fuga de cerebros” estaba totalmente
garantizada.
El estudio se centró en la movilidad de los
migrantes de alto valor, es decir, un pequeño
grupo capaz de contribuir significativamente con
la economía, dijo, agregando que la principal
conclusión era redefinir el concepto de la fuga
de cerebros. Otra conclusión mixta fue que, las
brechas en el desarrollo promovían la migración
de talentos de sur a norte, de sur a sur y de
norte a norte. Sin embargo, existía una “doble
causalidad”: las brechas en el desarrollo eran
la causa de una gran movilidad de capital humano
que iba de los países pobres hacia los ricos, y
a la vez esa movilidad podía ampliar o reducir
tal brecha.
Junto al Sr. Solimano estuvo Jean-Marc Coicaud,
Director de la Oficina de la Universidad de las
Naciones Unidas en Nueva York y colaborador en
el libro, quien manifestó que su trabajo se
centraba en organizaciones internacionales, que
dan empleo a un total de 150 mil personas,
investigando entidades como las Naciones Unidas,
el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco
Mundial, la Organización de las Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(UNESCO) y otras que competían con los
Gobiernos, el sector privado y con las
organizaciones académicas y no gubernamentales.
Una primera conclusión fue que, por lo usual, la
recolección de datos no se realizaba de forma
completa ni sistemática, especialmente dentro de
las Naciones Unidas.
Agregó que las organizaciones internacionales
eran relativamente competitivas en comparación
con las instituciones relacionadas con los
países en desarrollo, pero no con las
relacionadas con los Estados desarrollados.
Contrastando las Naciones Unidas, el FMI y el
Banco Mundial con la Unión Europea, la última
ganaba en las áreas de salarios, beneficios,
apoyo y en “hacer la diferencia”. Cuando se
trabaja para la UE, uno se involucra en
proyectos de normas públicas a nivel regional
que es donde se hace la diferencia. En las
Naciones Unidas, uno se compromete, como máximo,
en proyectos normativos, morales o éticos, y
debido a la falta de apoyo, no se puede ir más
allá, haciendo que su “significado sea un sin
sentido”. Las mismas conclusiones se encuentran
en las universidades y en el sector privado.
“La habilidad de las organizaciones
internacionales de atraer buenas personas esta
fallando”, expresó, añadiendo que el interés de
los buenos profesionales de países desarrollados
disminuía, especialmente hacia las Naciones
Unidas, que entre las organizaciones
internacionales, tiene el puntaje más bajo en
términos de atracción. Los beneficios de ejercer
una carrera en las Naciones Unidas han ido en
declive y hoy, la mitad de personas que trabajan
para la Secretaría no tienen contratos a tiempo
completo y su desarrollo profesional es
impredecible. El estudio listó las ‘patologías’
de la Organización, las cuales tendrían un gran
impacto en su capacidad de atraer y retener
buenos profesionales en la larga carrera.
Mencionó que, mientras juntaba sus capítulos,
descubrió que las mujeres representaban una gran
parte de la población mundial capacitada que
migraba; un nuevo fenómeno. Las mujeres con una
buena educación, con frecuencia veían las
oportunidades fuera de sus países.
Se le preguntó al Sr. Solimano sobre la
circulación de talentos de sur a sur, a lo que
respondió que un aproximado del 20 al 30% del
total de talentos circulaba en esa dirección,
pero enfatizó que un 80% de esos migrantes iban
a países limítrofes, con idiomas y culturas
comunes.
Respondiendo a otra pregunta, citó ejemplos de
latinoamericanos que han tenido éxito en los
Estados Unidos, y que gracias a ello, han
abierto compañías o fundaciones en América
latina. Hoy en día, la circulación de talentos
también se da entre Latinoamérica y España. El
Sr. Coicaud añadió que las diásporas nutren la
circulación de talentos.
Respecto a la pregunta de la fuga de cerebros
del sector salud, el Sr. Solimano afirmó que, a
pesar de que el sector privado de los países en
desarrollo recientemente había ofrecido más
oportunidades que hace 40 años, la inversión
había sido mínima en esos países. Doctores y
enfermeras trabajan en un sector subcapitalizado
en lugares donde existe un floreciente sector
privado.
[“Movilidad Internacional de talentos” (International
Mobility of Talent), publicada por Oxford
University Press en febrero del 2008, se basa en
un proyecto de investigación del Instituto
Mundial de Investigaciones de Economía del
Desarrollo en la Universidad de las Naciones
Unidas (UNU_WIDER) en Helsinki, Finlandia. La
sede de la UNU, grupo de investigación del
sistema de las Naciones Unidas, se ubica en la
ciudad de Tokio, Japón, y tiene 14 centros de
investigación y entrenamiento alrededor del
mundo, que se centran en temas de paz y
seguridad, desarrollo y ambiente.]
Traducción no oficial realizada por el Centro de
Información de la ONU – Lima
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