Tomando nota de este momento histórico,
la Asamblea General decidió que su 55ª Sesión, se denominara la “Asamblea
del Milenio” y que dentro de ésta se llevara a cabo la “Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas”, una reunión a nivel de Jefes de Estado y de Gobierno en la
que todos los países acordaran establecer una agenda internacional
de trabajo para el siglo XXI.
Del 6 al 8 de setiembre, líderes de gobierno
de prácticamente todos los países del mundo se reunieron
en la sede de la ONU, en Nueva York, para presentar sus puntos de
vista sobre el rol de la Organización en el siglo XXI y sobre
las acciones que los Estados deberían emprender ante los principales
desafíos para la humanidad.
Estuvieron presentes 99 Jefes de Estado, tres Príncipes
y 47 Jefes de Gobierno, convirtiéndose así esta cita
en la reunión más grande de líderes mundiales
realizada hasta el momento.
El documento que sirvió de eje a la reunión
y a partir del cual los participantes elaboraron un conjunto de reflexiones
sobre el futuro de la humanidad y de acciones colectivas a realizar
para lograr un mundo mejor en el nuevo milenio fue el Informe del
Secretario General de las Naciones Unidas titulado “Nosotros
los Pueblos: el rol de las Naciones Unidas en el siglo XXI”.
En este Informe, presentado a la Asamblea General
el 3 de abril del 2000, el Secretario General hizo un llamado a los líderes
de gobierno a trabajar para conseguir que la globalización
sea provechosa para todos los pueblos en todas las regiones y países.
Al tiempo de revisar la labor de la ONU en sus primeros 55 años
de existencia, el Secretario General propuso iniciativas y objetivos
específicos para erradicar la pobreza y la desigualdad, mejorar
la educación, aumentar la seguridad, reducir enfermedades como
el VIH/SIDA, y proteger el medioambiente.
“Los pueblos del mundo nos están diciendo
que nuestros logros pasados no son suficientes, dada la magnitud de
los retos que encaramos hoy en día. Debemos pues hacer más,
y hacerlo juntos mejor”, expresó el Secretario General en su informe.
La “Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas”
concluyó el 8 de setiembre del 2000 con la aprobación
unánime de la “Declaración
del Milenio”, un documento en el que los
líderes mundiales reconocieron la responsabilidad colectiva
de los gobiernos del mundo para trabajar por la igualdad, la equidad
y la dignidad humana y para enfrentar el desafío principal
del presente: hacer que la globalización se convierta en una
fuerza positiva para todos, y que sus beneficios y costos sean compartidos
por igual.
La “Declaración
del Milenio” establece un conjunto de objetivos a ser
cumplidos hasta el año 2015 en las áreas de derechos
humanos, democracia, buen gobierno, erradicación de la pobreza,
salud, educación y medio ambiente, entre otras.
A estos compromisos a que llegaron los gobiernos
en la Cumbre se les conoce como los
“Objetivos
de Desarrollo del Milenio”.
Para conocer más sobre la Cumbre del Milenio, visitar:
http://www.un.org/spanish/millenniumgoals/index.html