El 20 de junio de 2008, durante una ceremonia de entrega de medallas de Naciones Unidas, un total de 205 cascos azules miembros del contingente peruano de la Misión de Naciones Unidas en Haití, en Puerto Príncipe, fueron honrados por su contribución al proceso de estabilización en el país.
 
"Es para mí un gran placer entregar la medalla de Naciones Unidas a los miembros de la Compañía Peruana en reconocimiento de los valiosos servicios prestados a Haití", dijo el Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas en Haití, Hédi Annabi.
 
Los cascos azules peruanos, han estado presentes en Haití desde septiembre del 2004. Además de los 205 hombres de tropa, el contingente incluye cinco funcionarios que forman parte del Estado Mayor del Ejercito. Bajo el mando del teniente coronel Fernando Miguel Vera Vega, los cascos azules tienen su base en la periferia de Cité Soleil, una de las áreas más volátiles de la capital (en el pasado azotada por la violencia). 

La principal tarea de los cascos azules es proporcionar seguridad en las zonas alrededor del aeropuerto internacional de Puerto Príncipe, estableciendo puestos de control y llevando a cabo operaciones conjuntas con la Policía Nacional Haitiana (PNH) y con el contingente brasileño y de Sri Lanka.

Además, los oficiales forman parte activa de los esfuerzos llevados a cabo por la MINUSTAH para combatir los secuestros en el país. Durante períodos cruciales, el contingente peruano también se sitúa en puntos estratégicos fuera de su zona de responsabilidad, como fuerza de apoyo.

“El contingente peruano se ha distinguido en Haití por su disposición a responder de manera rápida y en todo momento a los llamados para rápido despliegue, contribuyendo a garantizar seguridad en lugares inestables”, comentó el Sr Annabi.

Adicionalmente, el contingente peruano lleva a cabo una importante labor, garantizando la protección de los convoyes del Programa Mundial de Alimentos y participando en las rotaciones de las fuerzas de seguridad en la Penitenciaría Nacional. También se comprometen con actividades humanitarias, como la distribución de alimentos y agua a la población. Otro ejemplo de acción fuera de la esfera de la seguridad fue su participación en la construcción de una escuela en Martissant.

Al destacar la contribución de estos valientes cascos azules dentro de la MINUSTAH, el Representante Especial recordó las numerosas operaciones de alto riesgo en las que el contingente participó durante el 2006 y 2007. Operaciones que permitieron “replegar las bandas armadas” opinó Annabi. Estos resultados positivos, para el jefe de la MINUSTAH, son "en gran parte debido al profesionalismo y la dedicación de esas tropas".

Durante la ceremonia también estuvieron presentes el Representante Especial Adjunto Principal Luiz Carlos da Costa, el Comandante de la Fuerza de la MINUSTAH, Carlos Alberto dos Santos Cruz y el comandante de la fuerza peruana, General Víctor Montes Barrios.

Desde 1973 hasta la fecha, Perú ha participado en 14 misiones de paz de las Naciones Unidas, incluyendo Líbano, Sinaí, Chipre, Eritrea, Burundi, Costa de Marfil, Liberia y Sudán.

 

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