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Mensaje en el Día Mundial de las
Telecomunicaciones y la Sociedad
de la Información
17 de mayo de 2008
La telegrafía (“escritura a distancia”) está
entre nosotros desde que sonó el primer tambor y
su dinámica evolución continúa. La capacidad de
transmitir información importante con rapidez a
través de grandes distancias, cerrando las
brechas del tiempo y el espacio, ha ampliado en
forma exponencial todas las actividades humanas,
desde enviar mensajes personales hasta realizar
complejas transacciones financieras o abordar
aspectos críticos de la guerra y la paz. El Día
Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad
de la Información pone de manifiesto la función
transformadora y estimulante de las
comunicaciones y la información en las
sociedades y la necesidad universal de
comunicarse y cooperar a través de las
fronteras.
También conmemora el día de 1865 en que se fundó
la Unión Internacional de Telecomunicaciones. En
ese momento, la idea de transmitir señales
electrónicas por alambres ya había puesto en
marcha una dramática reacción en cadena de
tecnologías que competían entre sí. La UIT se
creó para abordar la creciente necesidad de
contar con normas internacionales. Desde sus
comienzos la UIT ha desempeñado un papel crucial
en las comunicaciones mundiales, y el desafío
continúa en la actualidad con la tecnología
móvil 3G y la de banda ancha.
Sin embargo, el alcance de la tecnología de las
comunicaciones no es universal y sus beneficios
no se comparten equitativamente. La Cumbre
Mundial sobre la Sociedad de la Información,
celebrada en Ginebra en 2003 y en Túnez en 2005,
vinculó la tecnología de la información y las
comunicaciones con el desarrollo humano y pidió
a los Estados Miembros que establecieran una
sociedad de la información incluyente, centrada
en las personas y orientada al desarrollo, en
la que se compartieran la información y los
conocimientos.
La Cumbre también instó a los Estados Miembros a
atender las necesidades especiales de las
personas con discapacidad y otros grupos
vulnerables. El tema de la conmemoración de este
año, “conectar a las personas con discapacidad”,
destaca la importancia de hacer accesibles los
equipos y servicios de la tecnología de la
información y las telecomunicaciones para
responder a las necesidades de las personas con
discapacidad. Se calcula que unos 650 millones
de personas viven con discapacidad en todo el
mundo. Incluidas sus familias, existen casi
2.000 millones de personas directamente
afectadas por la discapacidad, casi un tercio de
la población mundial. Es importante recordar que
cualquiera puede verse afectado por una
discapacidad en cualquier momento.
Es esencial que cambiemos nuestras actitudes y
nuestros enfoques con respecto a las personas
con discapacidad, que garanticemos el respeto de
todos lo derechos y libertades fundamentales,
incluido el derecho a participar plenamente en
la sociedad de la información, y que alentemos
las aportaciones, las ideas y las iniciativas de
la comunidad de personas con discapacidad.
Esto constituye un importante desafío para el
desarrollo. Pero debemos buscar soluciones
creativas, incluido el desarrollo de nuevas
tecnologías de asistencia, y facilitar un acceso
más amplio a las tecnologías de la información y
las comunicaciones. Hago un llamamiento a los
encargados de formular políticas y a los
dirigentes de la industria para que aceleren la
investigación científica y técnica encaminada a
desarrollar tecnologías incluyentes y accesibles
para todos.
En este día, comprometámonos a seguir los
principios rectores de la Convención sobre los
derechos de las personas con discapacidad y a
trabajar de consuno para conectar
equitativamente a toda la humanidad a las
oportunidades del presente y a las que son
posibles en nuestro mundo en constante evolución
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