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Día Internacional de la Familia
15 de mayo de 2008
“Padres y familias: responsabilidades y
desafíos”
Antecedentes
En la resolución 47/237 del 20 de setiembre de
1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas
proclamó que el 15 de mayo de cada año se
celebrase el Día Internacional de la Familia. El
tema de este año es “Padres y familias:
Responsabilidades y Desafíos”, el cual enfatiza
el papel del padre en la familia junto con las
responsabilidades y retos que debe enfrentar.
Las familias de todo el mundo han experimentado
cambios significativos, como por ejemplo, la
formación de familias nucleares en vez de
familias extensas; mayor participación de las
mujeres en la fuerza de trabajo, incluidas las
madres; familias más pequeñas; y una mayor
incidencia de divorcios y nuevos matrimonios
después del divorcio. Otras modificaciones
incluyen los nacimientos ilegítimos, familias
encabezadas por mujeres y la paternidad externa.
Responsabilidades
Durante este período de cambios, el papel de los
padres también se ha transformado. En muchas
sociedades, las responsabilidades tradicionales
y el papel del padre era el de un profesor de la
moral, modelo masculino y sostén de la familia.
Su presencia era notoria en la vida familiar,
aunque no necesariamente se involucraban en la
crianza de los hijos.
Con el paso del tiempo, las funciones y
responsabilidades de los padres respecto a sus
hijos, han cambiado en muchas familias y
culturas. En el sistema de familias extensas, la
crianza de los niños recae en varios de sus
miembros, los cuidados se comparten entre ellos
y se practica la paternidad colectiva. Sin
embargo, con el cambio de familias extensas a
familias nucleares, ambos padres crían
directamente a sus hijos, y la influencia del
padre sobre sus hijos adquiere mayor
importancia.
La igualdad de género reconocida
internacionalmente y el aumento en la cantidad
de mujeres, incluidas las madres, que participan
en la fuerza de trabajo, han provocado cambios
en las supuestas responsabilidades del hombre y
del padre. Ahora, en muchas culturas se enfatiza
el trabajo conjunto del padre, más participativo
e involucrado en los aspectos emocionales y
concretos del día a día de la crianza de los
hijos.
Por lo general, las investigaciones sobre el
bienestar de la familia se enfocaban en la
relación madre e hijo. Sin embargo, en las dos
décadas pasadas ha habido mayor interés en el
papel del padre. Ahora numerosos estudios se
centran en la exploración de sus roles, sobre
todo en su participación en la familia y los
efectos de ésta en el desarrollo de los hijos.
Hace poco, en julio de 2007, el Fondo de
Población de las Naciones Unidas (UNFPA) celebró
el Día Mundial de la Población con el tema
“Hombres trabajando”, el cual comprendía cuatro
subtemas que enfatizaban algunas de las
principales responsabilidades del padre en el
mundo: “Apoyar a la esposa embarazada; Cuidar al
bebé; Educar a las hijas; y Compartir la
crianza”.
Desafíos
Aunque las expectativas del compromiso paterno
directo con la crianza de los hijos hayan
cambiado con los años, los desafíos tienen la
misma dificultad para el padre, así como para la
sociedad y sus políticas.
El mayor reto es la ausencia del padre en la
familia. La ausencia puede ser física, emocional
o ambas, también puede ser económica cuando no
se provee apoyo financiero, como para pagos de
manutención de los hijos, a pesar de tener los
medios para hacerlo. Todos estos tipos de
ausencia se dan cuando los padres ya no viven en
casa.
Con el aumento de la tasa de divorcios, en
especial en los países desarrollados, es más
habitual que nunca que los hombres vivan
separados de sus familias. Cada vez más niños
viven con uno de sus padres, por lo general, con
la madre. Los efectos en los niños que crecen
sin un padre presente en el hogar, es un tema de
gran importancia para los investigadores y
creadores de políticas. Los estudios continúan
investigando la relación entre la ausencia
paterna y los desenlaces sociales, como el
rendimiento escolar y el crimen.
El aumento de la migración laboral proveniente
de los países en desarrollo, provoca que los
padres se separen de sus familias, retándolos a
mantener la mejor conexión posible. Otros padres
migrantes descubren que el concepto de
paternidad de su país de origen es muy diferente
al del país receptor, y sus hijos pueden
rechazar su papel mientras crecen en la nueva
sociedad.
La crisis del VIH/SIDA muestra cuan crucial es
la responsabilidad sexual de los padres y de
todos los hombres, y también desafía a los
hombres de familia y de comunidades a actuar
como figuras paternas para los niños huérfanos.
Otro reto muy serio para todos, se da cuando los
padres representan la fuente de violencia
doméstica o sexual dentro de la familia,
causando profundas heridas físicas y emocionales
a sus esposas e hijos. La norma social desempeña
un papel vital en estas situaciones cuando educa
a los miembros de la familia, a los profesores y
al sector salud a identificar los signos de
abuso; cuando protege física y legalmente a los
miembros vulnerables; y cuando trata y brinda
cuidados físicos y psicológicos a los afectados.
Construyendo un ambiente de apoyo para los
padres
El padre desempeña un papel importante y
constructivo en las familias, por lo cual es
importante incentivar un ambiente positivo para
la paternidad, dentro de las familias y de la
sociedad; además de construir e implementar
políticas sociales y familiares que apoyen al
padre, ayudándolo a enfrentar los retos de la
paternidad.
Las políticas que apoyen a los padres deben
enfocarse en remover las barreras del compromiso
paterno y ayudarlos a mejorar su rol,
desempeñado en el contexto de una política
familiar más amplia. Las políticas pueden
incluir programas de educación para el padre,
facilitar los lazos padre e hijo en la infancia
que empiezan con el nacimiento en el hospital, y
afianzarlos en las escuelas. Las políticas
relacionadas con el trabajo del padre pueden
incluir licencias por paternidad, horarios de
trabajo flexibles, licencia familiar para
hombres, trabajo a distancia, trabajo a medio
tiempo o compartido y una atmósfera general de
trabajo que apoye la vida familiar para hombres
y mujeres. Las normas legales deben ser
conscientes de no establecer barreras para el
compromiso paterno con los hijos, especialmente
en casos de divorcio.
Los padres pueden dar lo mejor de sí cuando
tienen grandes motivaciones y las habilidades
adecuadas de crianza, y cuando reciben
asistencia social y no son minimizados en el
trabajo o en otras instituciones. El compromiso
paterno debe impulsarse a temprana edad con
prácticas de salud, educativas y familiares
inclusivas. El padre juega un rol positivo y
saludable en la familia, y necesita el apoyo de
las normas sociales y políticas para
desempeñarlo.
Traducción no oficial realizada por el Centro de
Información de la ONU – Lima
Mayo de 2008
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