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Mensaje del Secretario General con motivo del
Día Internacional
de la Eliminación de la Discriminación Racial
Nueva
York, 21 de marzo 2008
Al proclamar el 21 de marzo Día Internacional de
la Eliminación de la Discriminación Racial la
Asamblea General instó a que se adoptaran
medidas para honrar la memoria de las decenas de
personas que el 21 de marzo de 1960 fueron
masacradas en la ciudad sudafricana de
Sharpeville cuando protestaban en forma pacífica
contra las “leyes sobre salvoconductos” del
régimen racista de apartheid.
Desde entonces se han realizado importantes
adelantos, entre ellos el desmantelamiento del
régimen de apartheid, aunque el racismo
sigue atormentando a innumerables personas,
comunidades y sociedades de todo el mundo.
Este año el Día Internacional de la Eliminación
de la Discriminación Racial ofrece la
oportunidad de encarar el problema en forma
global a la hora de realizar los preparativos
para el examen de 2009 de las medidas adoptadas
desde que la Conferencia Mundial contra el
Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia
y las Formas Conexas de Intolerancia aprobó su
Declaración y Programa de Acción en 2001.
La discriminación racial es un problema que
preocupa a todos los pueblos y países. Este
proceso de examen es la oportunidad de encarar
de forma incluyente y transparente una cuestión
que exige de nosotros una atención urgente y
escrupulosa.
Pido a todos los países y a la sociedad civil
que utilicen en forma constructiva el tiempo que
queda hasta que se inicie el proceso oficial de
examen para resolver sus diferencias, de modo
que podamos aprovechar esta oportunidad para
impulsar nuestros esfuerzos colectivos
destinados a erradicar el racismo. Esta cuestión
es demasiado importante como para que
fracasemos.
Los preparativos para la conferencia coincidirán
con la conmemoración del sexagésimo aniversario
de la Declaración Universal de Derechos Humanos,
que comienza reafirmando la igualdad de todos
los pueblos y pidiendo que todos se comporten
“fraternalmente los unos con los otros”. No sólo
a los gobiernos sino también a las comunidades y
a las personas les incumbe la responsabilidad
solemne de alcanzar ese objetivo.
El Día Internacional de la Eliminación de la
Discriminación Racial es la oportunidad de
señalar nuestra responsabilidad colectiva de
poner fin al racismo. Cumpliendo los ideales de
la Declaración Universal enalteceremos no sólo a
quienes padecen la discriminación racial sino a
la humanidad en su conjunto.
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