Mensaje del Secretario General con motivo del 14° aniversario
del genocidio de Rwanda
7 de abril de 2008
A
principios de año visité el monumento a las víctimas del genocidio en Kigali.
Fue una experiencia tan sobrecogedora como mi primera visita a Rwanda dos años
antes y, estando allí en calidad de Secretario General de las Naciones Unidas,
ello tuvo un significado aún más profundo para mí. Era imposible visitar las
salas sin sentirse profundamente afectado por lo que tuvo que soportar la
población rwandesa.
Con ocasión del 14° aniversario del genocidio, mis pensamientos vuelven
a dirigirse a las víctimas, más de 800.000 personas inocentes que perdieron la
vida. Que en paz descansen. En cuanto a los sobrevivientes, que su valor
y capacidad de recuperación nos sirvan de inspiración a todos nosotros.
Las Naciones
Unidas tienen el deber moral de actuar sobre la base de la experiencia adquirida
en Rwanda. Por ello el día de hoy es también un llamamiento encaminado a
intensificar los esfuerzos para prevenir otro genocidio. Es una causa que estoy
decidido a defender, durante el ejercicio de mi mandato como Secretario General
de las Naciones Unidas y en años posteriores. He creado el puesto a tiempo
completo de Asesor Especial para la Prevención del Genocidio y he nombrado a un
Asesor Especial sobre la responsabilidad de proteger, en referencia a la
obligación aceptada por todos los Estados de actuar colectivamente, por conducto
del Consejo de Seguridad, cuando una población esté amenazada de genocidio,
depuración étnica o crímenes de lesa humanidad. Pondré todo mi empeño en
trabajar con los Estados Miembros para llevar ese principio a la práctica.
Estoy igualmente
decidido a trabajar en favor de los derechos humanos en todas partes, a hacer
que se respeten, a protegerlos, defenderlos y asegurar que se hagan realidad.
Este año, con motivo del 60° aniversario de la Declaración Universal de Derechos
Humanos, las Naciones Unidas están realizando una campaña mundial de
concienciación para asegurar que todo el mundo conozca y entienda los derechos
humanos, y disfrute de ellos, en todas partes. Los que más necesitan que sus
derechos estén protegidos suelen ser los que también necesitan que se les
informe de la existencia de la Declaración y de que ésta existe para ellos.
En todas esas
iniciativas, cada uno de nosotros tiene una función que desempeñar: los
gobiernos, los medios de comunicación, la sociedad civil y las personas en
general. Que el doloroso recuerdo del genocidio de Rwanda nos aliente siempre en
nuestra misión.